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DEBIDO A PROBLEMAS EN EL SERVIDOR DE DIVSHARE. LA MAYORÍA DE
LOS AUDIOS ANTERIORMENTE SUBIDOS SE HAN
PERDIDO.


A PARTIR DE ESTE MOMENTO ESTAREMOS EN UN NUEVO SERVIDOR
ACTUALIZANDO TODO EN LA PÁGINA


DISCÚLPENOS POR LA DEMORA EN LA SUBIDA DE NUEVOS TEMAS.


ATTE: ICLV






HOGAR parte 6

HOGAR parte 6
La punta del iceberg:
¿Qué es lo que no se ve?




Varias preguntas que funcionan a manera de detectores de pólvora, útiles para ubicar esas áreas de su matrimonio en las que, cuando usted menos espera, se produce una explosión.

• ¿Se salen fácilmente de control las discusiones sobre asuntos sin importancia?
• ¿Evitan hablar de ciertos temas que saben que tienen que resolver juntos?
• ¿Sienten que hay una pared que los separa por lo tanto no me hago entender o no la entiendo?
• ¿Mantienen un registro de las faltas de cada uno para sacarlas a relucir en la primera oportunidad?

Si la respuesta es sí a todas, o a la mayoría de estas preguntas, muy probablemente hay problemas de fondo que no han sido resueltos. En otras palabras, hay pólvora cada vez que tratan de poner luz.

La mayoría de los hogares siempre tienen diferencias de criterios para criar los hijos, para el manejo del dinero, y los parientes cuando se meten en un tema de dos.

Las causas reales de la infelicidad de la mayoría de los hogares, están vinculadas a su relación de pareja.

• Esposo y esposa se sienten solos con sus problemas, incomprendidos, incapaces de explicar su angustia o de encontrar apoyo en el cónyuge.
• Cada cual se siente rechazado y, como resultado, inseguro y a la defensiva.
• Tienen problemas de comunicación.
No pueden hablar con confianza sobre sus problemas ni enfrentarlos juntos ya que cada uno está entrenado para juzgar y ver los errores que el otro comete.
• Han perdido la perspectiva de su relación.

Han olvidado lo que una vez los atrajo uno al otro, las cosas que solían disfrutar. Tampoco ven con optimismo su futuro como pareja.

Los problemas de fondo son tales como:
• “Mi cónyuge rara vez dice algo que me halague”.
• “Nos decimos cosas que hieren”.
• “Mi cónyuge no discierne con facilidad mis sentimientos”.
• “Mi cónyuge se muestra indiferente hacia mí”.
• “Deseo más afecto”.
• “A menudo siento que no soy amado(a)”.
• “Necesito a alguien a quien confiarle mis problemas”.
• “No puedo hablar a mi cónyuge”.

De nuevo la pregunta:
¿Cuál es la causa de los problemas en la pareja? ¿Dinero? ¿Sexo? ¿Familiares? ¿Tiempo compartido?...

No exactamente.
Lo que es: falta de intimidad, de comunicación; soledad, rechazo, indiferencia.
En una palabra, problemas de naturaleza emocional.

El problema de fondo en una pareja es: emocional
Todo lo dicho hasta aquí es verificable.
Lo puede comprobar el lector por medio de un recurso que está al alcance de todo

Los llamados problemas de fondo en el matrimonio poseen un lado oculto o no revelado.
Son como los icebergs que únicamente muestran una fracción de su verdadero volumen. En su mayor parte surgen como resultado de la falta de intimidad y comunicación.

Pensamiento individualista, cada uno se caso con el concepto de obtener el mejor provecho de cada quien.
Pero este tipo de personalidad no lo podemos cambiar solo hasta que aprendamos a ser uno con Dios. ya que nuestro actuar es igual para con DIOS.

Juan 17
22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

El problema de fondo no es como ser uno con nuestro cónyuge, sino como ser uno con Dios, para poder entender como ser uno con nuestro cónyuge.

La unión que tú tengas con el Padre, es l reflejo de lo que tú serás con tu cónyuge.

Efesios 4
25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
27 ni deis lugar al diablo.

Nuestra relación con Dios no depende de cuánto de Dios tengo yo, sino de cuanto Dios tiene de mí.

Efesios 4
31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Santiago 4
2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
5 O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?
6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

La felicidad de nuestro hogar entonces no depende de cuánto yo desee que mi hogar funcione, porque tal vez tu desees, pero tu cónyuge desea es que tu lo hagas feliz a él o ella.
La felicidad de tu hogar depende de cuan perfecta es tu relación con Dios, ya que él es el único que puede unirlos en una sola carne.

Mateo 19
6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

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