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ATTE: ICLV






QUIEN SOY

QUIEN SOY



El señor Jesús murió estando consciente y teniendo la plena intención de hacerlo “para el perdón de los pecados.

Él sabía y entendía, que estaba derramando su sangre para el perdón de nuestros pecados; por lo tanto, si hemos de ser bautizados “para el perdón de los pecados, nosotros también debemos entender el propósito para el cual estamos siendo bautizados.

Si la palabra significa que Jesús derramó su sangre para un propósito conocido, entonces sigue, que nosotros hemos de ser bautizados para un propósito conocido.

¿Quién afirmaría que la palabra, de Mateo 26.28, no expresa el hecho de que Jesús sabía el propósito para el cual él derramaba su sangre?

Mateo 26
28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

Dado que la misma frase se usa en relación con el bautismo, ¿no sigue entonces, que la palabra expresa el hecho de que hemos de saber el propósito para el cual hemos de ser bautizados?

¿Alguna vez te has preguntado cuál es tu destino? ¿Alguna vez lo has soñado?

Hay algo muy profundo dentro de nosotros, que nos impulsa a hacer algo grandioso con nuestras vidas. Sabemos que somos imperfectos; sabemos que somos débiles, y sabemos que hemos cometido más errores de los que quizá podríamos admitir.

Aun así, sabemos que algo grande reside en nuestros corazones, solamente esperando el momento adecuado, para irrumpir en el escenario de la vida y marcar una diferencia real en este mundo.

Afortunadamente la Biblia nos dice que Dios tiene un gran destino y un plan aguardando para cada uno de nosotros: “Porque yo se los planes que tengo para ustedes, planes para su prosperidad y no para su perjuicio, planes para darles una esperanza y un futuro”

Jeremías 29
11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;
13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
14 Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.

Pero es nuestra decisión cumplir con ese destino, ya que Dios nos permite elegir entre cumplir o despreciar su plan para nosotros.

Recuerda ¿Quién Eres?

Somos herederos por ser hijos de Dios; el rey del universo

Romanos 8
17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
Pero hemos olvidado quiénes somos y de dónde venimos. También necesitamos mirar dentro de nosotros mismos para ver la imagen de Dios de la cual fuimos creados.

Somos más de lo que nos hemos convertido.
También necesitamos tomar nuestro legítimo lugar de la vida, y por toda la eternidad.

Pero nuestros fracasos nos acechan; y muchas veces estamos asustados de no ser lo que solíamos ser cuando acabamos de nacer.

Pero Dios, sigue hablándonos de la misma manera, y nos recuerda en un momento crucial de nuestras vidas: “Recuerda quién eres: Tú eres mi hijo”.

Te doy un Nuevo Nombre
Isaías 62
2 Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.
3 Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.
4 Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.

Apocalipsis 3
17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

Cuando Dios da un nuevo nombre a alguien, también cambia su destino para siempre.

Y te prometo que ocurrirá justo como lo he dicho, De hecho, en mi mente ya ha ocurrido.

El Dios que “da vida a los muertos y crea las cosas que aún no existen” ha creado una nueva realidad para ti.

Por tu parte, todo lo que tienes que hacer es; creer en lo que Dios ha dicho acerca de ti.

Así como el nombre de Abram fue cambiado por el de Abraham, antes de que siquiera tuviera hijo alguno, y el nombre de Simón fuera cambiado por Pedro antes de convertirse en una roca de fe, y Gedeón fue proclamado “hombre fuerte y valiente” antes de que hubiera comandado a los israelitas en batalla, así Dios nos da muchos nombres en la Biblia incluso antes de que hagamos algo grande, a fin de inspirarnos a ser todo lo que Dios imagina que podemos ser.
TODO LO QUE TÚ NECESITAS ES CREERLO.

Quienes Somos en Cristo

>>Embajadores de Cristo (2a. Corintios 5:20)
>>Consagrados por Dios (2a. Corintios 1:21)
>>Destinados a la vida eterna (Hechos 13:48)
>>Aroma de Cristo (2a. Corintios 2:15)
>>Creyentes (Hechos 2:44)
>>Cuerpo de Cristo (1a. Corintios 12:27)
>>Ramas (Juan 15:5)
>>Novia de Cristo (2a. Corintios 11:2, Apocalipsis 19:7)
>>Hermanos de Jesús (Hebreos 2:11)
>>Los Llamados (Judas 1, Apocalipsis 17:14)
>>Hijos de Dios (1ª. Juan 3:1)
>>Hijos de la Luz (Efesios 5:8)
>>Cristianos (Hechos 11:26; 1ª. Pedro 4:16)
>>Los Escogidos (Apocalipsis 17:14)
>>Una Familia Escogida (1a. Pedro 2:9)
>>La Iglesia de Cristo (Romanos 16:16)
>>Iglesia de Dios (1a. Corintios 1:2; 2a. Corintios 1:1)
>>Los Primeros Hijos de Dios (Hebreos 12:23)
>>Ciudad del Dios viviente (Hebreos 12:22)
>>Discípulos (Hechos 11:26)
>>Seguidores Fieles (Apocalipsis 17:14)
>>Creyentes en Cristo Jesús (Efesios 1:1)
>>Familia de Dios (1a. Pedro 4:17)
>>Amigos (3a. Juan 15)
>>Amigos de Jesús (Juan 15:15)
>>Compañeros de trabajo al servicio de Dios (1a. Corintios 3:9)
>>Sembrado de Dios (1a. Corintios 3:9)
>>Edificio de Dios (1a. Corintios 3:9)
>>Elegidos de Dios (Tito 1:1; 1 Pedro 1:2)
>>Herederos de Dios (Romanos 8:17)
>>Fieles Hermanos en Cristo (Colosenses 1:2)
>>Nación Santa (1a. Pedro 2:9)
>>Sacerdocio Santo (1a. Pedro 2:5)
>>Luz del Mundo (Mateo 5:14)
>>Enviados de Dios (2a. Corintios 2:17)
>>Pueblo adquirido por Dios (1a. Pedro 2:9)
>>Pueblo de Dios (1a. Pedro 2:10)
>>Sacerdocio Real (1a. Pedro 2:9)
>>Sal de la Tierra (Mateo 5:13)
>>Santos en Cristo Jesús (Filipenses 1:1)
>>Siervos de Cristo (1a. Corintios 4:1, Filipenses 1:1)
>>Esclavos de Cristo (Efesios 6:6)
>>Soldados de Cristo Jesús (2a. Timoteo 2:3)
>>Hijos del Día (1a. Tesalonicenses 5:5)
>>Hijos de la Luz (1a. Tesalonicenses 5:5)
>>Hijos del Dios Viviente (Romanos 9:26)

¿Qué nombre te agrada más? ¿Hay alguno que realmente te apasione, o todos?
Adelante, toma ese nombre y pruébatelo. Refiérete a ti mismo con ese nombre y deja que se arraigue en tu corazón. ¡Eso es lo que eres realmente ante los ojos de Dios! Ese es el plan de Dios, y el destino que Él tiene para nuestras vidas.

Nacidos Para Ser Como Jesús.
La Biblia nos enseña que nuestros cuerpos físicos son simplemente las semillas de algo mucho más grande y magnífico que cualquier otro cuerpo que pudiéramos imaginar. Como de una semilla de naranja nace una naranja, o un embrión se convierte en un ser humano, así nuestros actuales cuerpos físicos palidecen en comparación con los cuerpos eternos, que Dios ha planeado para nosotros.

Efesios 4
13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

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